lunes, 17 de junio de 2019

10 tips desde la psicología positiva: video de Margarita Tarragona




En esta entrada se presenta una entrevista realizada a Margarita Tarragona*. En ella se abordan 10 consejos basados en la psicología positiva. Aunque el término de “ciencia de la felicidad” pueda parecer chocante para algunos, se trata de un enfoque psicológico que, a diferencia de la psicología tradicional que se centra en estudios sobre enfermedad mental, hace énfasis en el estudio de las fortalezas humanas, las que nos permiten aprender, disfrutar, ser alegres, generosos y optimistas.

En un intento por transferir estos tips a la práctica de la terapia breve sistémica, se expone además una propuesta de cómo los terapeutas pueden emplear estas ideas en beneficio de los procesos terapéuticos y de las familias que les consultan.
      
1) Ser agradecidos. Destina un tiempo durante las sesiones para promover el agradecimiento entre los miembros de la familia. Puedes utilizar rituales de tipo “dar y recibir” (agradecimiento) y tareas como las de escribir cartas de agradecimiento y compartirlas con los demás miembros de la familia.

       Cuando preguntes sobre la mejoría introduce la pregunta de "¿A quién agradeces por ese cambio, mejoría, avance, etc.?" o la pregunta de "¿Qué esfuerzos reconoces y agradeces que ha hecho tu esposo (esposa/hijo) para que las cosas vayan mejor en las últimas semanas?" 

 2) Cultiva la positividad. Promueve en el proceso terapéutico emociones positivas. Administra el tiempo de las sesiones para que los clientes no sólo  experimenten un clima emocional producto de la conversación sobre problemas o quejas, sino que puedan experimentar emociones positivas a partir de conversaciones enfocadas en las soluciones, posibilidades y recursos. Utiliza la sorpresa, la alegría y el sentido del humor en las sesiones con la familia.

Ayuda a los miembros de la familia a reencuadrar las situaciones que les molestan y aquejan enfocándose en lo positivo y facilitando el aprendizaje y crecimiento a partir de los errores y dificultades. Aprovecha toda oportunidad para motivar a los miembros de la familia a reflexionar sobre sus atribuciones pesimistas y como éstas inciden en sus emociones y conductas.

3) Conocer y usar nuestras fortalezas. Destina tiempo suficiente para conocer los lados fuertes y recursos personales y familiares de tus consultantes. Pídeles que elaboren un “inventario de fortalezas” y que imaginen las diversas maneras en que pueden hacer uso de ellas en la vida cotidiana y, sobretodo, para enfrentar los problemas que llevan a consulta.

 4) Tener experiencias de fluir. Diversos autores coinciden en que la propia entrevista puede tener características hipnóticas (Erickson, Nardone, de Shazer), es decir, tanto el paciente como el terapeuta pueden mediante la conversación terapéutica enfocar a tal nivel su atención que pierden la noción del tiempo y experimentan una sensación de fluidez. En la medida en que como terapeuta puedas acceder a estos momentos de fluidez en tus sesiones de terapia, los miembros de la familia que te consultan podrán, por efecto vicario, experimentarlo también.

5) Pasar tiempo con la gente querida. Convoca a los miembros de la familia y a otras personas significativas a la terapia. Ayuda al sistema a valorar el espacio terapéutico como un espacio de convivencia familiar de calidad. En la elaboración de tareas, incluye actividades conjuntas, por ejemplo, las que se derivan de directivas como la de “5 minutos de oro molido”, “un respiro como pareja”,  “el apapacho familiar”, etc (ve aquí estas tareas.)

6) Hacer algo por los demás. Promueve en los miembros de la familia el reconocimiento y ejercicio de comportamientos altruistas. La tarea de “la sorpresa secreta” (revisa esta tarea aquí) es ideal para introducir en los miembros de las parejas y las familias la experiencia de hacer algo por los demás.

7) Ponerse metas. La actividad primordial de la terapia breve es ayudar a la definición de metas que puedan ser viables y alcanzables por los consultantes. Ayuda a los miembros de la familia a fijarse metas y utilizar sus recursos y lados fuertes para conseguirlas.

8) Invertir en experiencias. Introduce experimentos o “ejercicios diagnósticos” para realizar durante la sesión o como tareas para casa. Anima a los miembros de la familia a aventurarse a nuevas experiencias y después reflexionar acerca de ellas. Previo a esto, será de utilidad trabajar por establecer un clima de seguridad en el sistema terapeuta-cliente que permita a los participantes sentirse cómodos y seguros de llevar a cabo comportamientos nuevos.

9) Hacer ejercicio físico. Agrega a tus sugerencias de cajón realizar ejercicio físico. Explica a los miembros de la familia la relación que existe entre el ejercicio físico y la salud mental y promueve toda actividad que los ponga en movimiento.

10) Medita. Aprovecha cada oportunidad en el proceso terapéutico para invitar a los miembros de la familia a llevar a cabo la meditación. Dinámicas como la “meditación de la pasa” o ejercicios basados en la pausa regenerativa ultradiana (PRU) y en el mindfulness o el uso de mandalas permiten a los participantes beneficiarse de esta práctica milenaria.



*Margarita Tarragona es psicóloga, especializada en los procesos de transformación personal y relacional, como el coaching, la consultoría y la psicoterapia. Ella integra los hallazgos científicos sobre el bienestar, provenientes de la Psicología Positiva, con formas de trabajar que se basan en la conversación y el diálogo: las prácticas colaborativas, narrativas y centradas en soluciones. Es:

  • Doctora en Psicología por la Universidad de Chicago.
  • Miembro de la Mesa Directiva de la Asociación Internacional de Psicología Positiva (IPPA)
  • Cofundadora de Grupo Campos Elíseos, centro de entrenamiento en psicoterapia y psicología positiva en la Ciudad de México.
  • Profesora invitada en diversos institutos y universidades en el país y en el extranjero.
  • Autora de numerosas publicaciones profesionales y de divulgación

Para conocer más acerca de su trabajo ver su página Positivamente

martes, 28 de mayo de 2019

La intervención sistémica en los problemas del aula 1/2



Los problemas que experimentan los alumnos en el aula requieren de una atención con una perspectiva sistémica y ecológica. El trabajo que se presenta a continuación aporta, desde la orientación breve sistémica, una propuesta de abordaje de los problemas escolares. En él se reflexiona acerca de: cómo se forman los problemas en el aula, los factores que afectan el rendimiento escolar y algunas ideas clave para la conceptualización de casos e intervenciones desde los contextos de terapia o los de la orientación educativa. Debido a su extensión, la propuesta se entrega en dos entradas.

La perspectiva sistémica en los problemas escolares

Dos son los presupuestos teóricos que fundamentan la intervención sistémica en los problemas del aula. El primero surge de la idea de que todo problema escolar se presenta en un contexto de relación. El alumno pertenece a sistemas más amplios (llamados familia y escuela) y estos interactúan en torno a un proceso definido como educación compartida. Los elementos alumno, escuela y familia se influyen recíprocamente compartiendo a su vez estrés y recursos (véase grafica 1)




El segundo presupuesto parte de la idea de que los problemas escolares se mantienen por los intentos de solución ineficaces que los agentes educativos llevan a cabo para solucionar tales problemas. Para entender esta premisa Watzlawick (2012) propone diferenciar las dificultades de los problemas. Para este autor las dificultades son todas aquellas situaciones indeseables que, o bien puede resolverse mediante algún acto de sentido común, o bien, debido a que se trata de situaciones de vida corrientes y que para las cuales no existe solución, solamente se sobrellevan. Los problemas, en contraste, son callejones sin salida, situaciones que aparentan no tener solución, crisis, etc. creados y mantenidos al enfocar mal las dificultades. Señala que existen 3 formas de abordar inadecuadamente una dificultad: 1) es preciso actuar, pero no se actúa; 2) se actúa cuando no se debería y 3) se actúa en un nivel equivocado.     

El siguiente esquema ejemplifica gráficamente el presupuesto. El menor, en su paso por la escuela, se enfrenta a diversos eventos estresantes vitales que le exigen poner a prueba sus habilidades de afrontamiento y las de su entorno (apoyo social y cuidado interpersonal). Cuando estos eventos son superados permiten que el alumno presente un crecimiento. De lo contrario, si estos eventos no son superados de manera adecuada se genera un problema que es generado, mantenido y/o croníficado por los intentos de solución ineficaces llevados a cabo por los agentes educativos.



Los intentos de solución fallidos presentan la lógica de “hacer más de lo mismo” para resolver el problema y se convierten en verdaderos patrones interpersonales problemáticos que se perpetúan. El la figura 3 se describe un PIP común en  contextos escolares: La persona percibe el problema y su incapacidad para resolverlo, pasando por alto las excepciones (restricción cognitiva). Por tanto intentará solucionar el problema aplicando más dosis de lo que no le ha funcionado o llevando a cabo otras acciones que forman parte del mismo nivel lógico al que pertenece el Intento de Solución Inadecuado (redundancia conductual). Estos esfuerzos darán como resultado tan sólo un cambio de tipo 1 que instalará en la persona una sensación constante de incapacidad (desmoralización).



Factores que contribuyen al bajo rendimiento escolar

Antes de pasar a la propuesta de intervención resulta pertinente revisar algunos de los elementos que pueden explicar el por qué los alumnos no cumplen con las expectativas académicas:

1)    Discapacidad en el aprendizaje: algún trastorno de aprendizaje. El DSM V clasifica 3:
·         315.00 (F81.0) Con dificultades en la lectura
·         315.2 (F81.81) Con dificultad en la expresión escrita
·         315.1 (F81.2) Con dificultad matemática

2)    Trastorno por Déficit de atención con hiperactividad: presentes 3 síntomas:
·         Hiperactividad
·         Inatención
·         Impulsividad

3)    Factores motivacionales:  algunas características son:
·        No orientados a metas específicas
·         Falta de confianza en sus capacidades
·         Atribuyen sus logros a factores externos
·         Falta de control sobre su desempeño
·         Bajas tasas de refuerzos positivos vs altas tasas de refuerzos negativos

4)    Entorno escolar: la disfuncionalidad en la escuela se puede dar por:
·         Acoso escolar (maestro a alumnos)
·         Desgaste profesional en maestros
·         Conflicto entre maestros y autoridades

5)    Relaciones con pares:
·         Acoso escolar
·         Influencia negativa de los pares

6)    Relaciones familiares
a.    Bajo rendimiento pasivo- agresivo. Presente en familias con la siguientes características: hostilidad encubierta hacía los padres, sentido de competencia o rivalidad entre padres y hermanos, tendencia a usar medios pasivo-agresivos para afrontar las dificultades

b.    Luchas por autonomía. Entre más intentan forzar al hijo a cumplir con las expectativas escolares, más se rebela.

c.    Sobreprotección. Familias que valoran mucho el rendimiento el rendimiento escolar y están dispuestos a hacer todo lo que está a su alcance para impedir que fracase.

d.    Delegación. Presente en familias con progenitores que les cuesta trabajo hacerse cargo del apoyo familiar del menor y constantemente delegan sus funciones parentales a otros familiares, a la escuela, etc.


7)    Relaciones problemáticas entre familia y escuela

a.    La familia descalifica a la escuela
b.    La escuela descalifica a la familia
c.    Familia y escuela descalifican al alumno

Conceptualización de casos en problemas de rendimiento escolar desde una perspectiva sistémica

1)    Niveles de intervención:

Se propone en este modelo de abordaje de los problemas escolares distinguir entre 3 niveles de intervención (Micucci). El primero es el de asesoría, en donde el profesional no tiene contacto con la escuela y dirige todas sus intervenciones al alumno y su familia. La siguiente viñeta puede ejemplificar el nivel:

Guillermo tiene 14 años. Ha tenido dificultades en la escuela y está en riesgo de perder el año escolar en la secundaria. Fue derivado por el coordinador académico de su escuela porque no cumple con las tareas, no pone atención en clase, se la pasa jugando con algunos de sus compañeros y esto distrae a los demás compañeros de clases.  La mayoría de sus maestros perciben su comportamiento como el de un niño menor.  También los miembros de la familia (sus padres y hermanos mayores) lo perciben inmaduro y con gran dificultad para hacerse cargo de sus responsabilidades, sobre todo las referentes a las del contexto escolar. Se trabajó a nivel de asesoramiento, con sesiones conjuntas en las cuales se identificaron intentos de solución fallidos de los padres y hermanos que aunque con buena intención no tenían los mejores resultados. También se tuvieron sesiones individuales con Guillermo en donde se trabajaba con los patrones interpersonales problemáticos referentes a sus hábitos de estudio.
No se tuvo contacto con la escuela durante el proceso de terapia. Se corroboraron los avances mediante informaciones de los padres, las evaluaciones escritas, las boletas de calificaciones y la ausencia de reportes de conducta.

Un segundo nivel es la mediación, en donde el profesional interviene tanto en la familia como en la escuela pero no aborda directamente la relación entre familia y escuela. La siguiente viñeta la ejemplifica:

Kevin tiene 5 años y va al preescolar en una colonia de Tlajomulco. Sus padres comentan que en la escuela su maestra se queja de que desafía su autoridad y se conduce disrruptivo en clase. Las autoridades de la escuela han tenido que suspenderlo en varias ocasiones y constantemente comunican su frustración a los papás. Incluso la directora del Kinder ha comentado que está en riesgo la permanencia de Kevin en la escuela si no mejora su conducta. En casa también se conduce desafiante y desobedece a sus padres.
Se trabajó al nivel de mediación. Con la maestra, a través de un cuestionario y un resumen clínico con sugerencias para el manejo de conducta en el aula, se colaboró para romper patrones interpersonales problemáticos y modificar intentos de solución fallidos.  En la consulta con la familia se realizó una intervención de tipo estructural. Se identificó una coalición entre el abuelo materno y Kevin en contra de sus padres. En las sesiones se ideó romper la coalición estableciendo fronteras claras hacia las familias de origen.

El tercer nivel es la intervención directa, en donde el profesional tiene la capacidad de organizar encuentros entre la familia y el personal escolar para modificar directamente patrones relacionales problemáticos. Ejemplifica este nivel la viñeta que sigue:

 Luis tiene 10 años y cursa el cuarto de primaria.  En la escuela, la maestra lo reporta porque su ritmo de trabajo es lento, no completa actividades en clase no entrega tareas y se le observa inatento y desmotivado. Luis es un niño con una historia escolar en donde predomina la multiasistencia: profesionales clínicos y de la educación han colaborado con él y su familia con pocos resultados. Tiene una colección de diagnósticos entre los que se destacan el trastorno por déficit de atención con hiperactividad de predominio inatento y la dislexia.
 En casa la relación con su mamá es conflictiva. Su madre se conduce hiperexigente y Luis muy rebelde con ella.  La relación de los papás con las autoridades de la escuela se describía cordial y amable, sin embargo parecía estar estancada.  La maestra no lograba entender por qué, a pesar de los tratamientos e intervenciones externas, Luis se rezagaba académicamente. Los padres parecían dar el mensaje: “hemos hecho lo que la escuela ha pedido y no ha dado resultado… ¿no será que necesitamos otro tipo de intervenciones?
Se trabajó de manera directa en dos sesiones. En la primera participaron la maestra y los padres de familia. Se identificaron patrones interpersonales problemáticos e intentos de solución fallidos y al cierre llegaron a acuerdos y cada uno se llevó compromisos. La segunda sesión se planeó con Luis, sus padres y su maestra. Fue una sesión breve pero de gran intensidad. Luis pudo expresar el enojo que sentía hacía su mamá, comentó que “todo ese tiempo había dejado de hacer sus tareas sólo para hacer enojar a su mamá” y pidió que ya no se le supervisara.   



Hasta aquí se ha abordado a los problemas escolares a la luz de una epistemología sistémica, se ha listado algunos factores que contribuyen al bajo rendimiento escolar y se ha propuesto una manera de conceptualizar casos de problemas del aula a partir de la distinción de 3 niveles de atención. En la siguiente entrada se presentarán guías para el abordaje en cada uno de los niveles, las estrategias globales y las intervenciones específicas desde un enfoque sistémico.

Referencias:

Balbi, E. y Artini, A. (2011) Curar la escuela. Herder, Barcelona.
Beyebach, M. y Herrero de Vega, M. (2018) Intervención escolar centrada en soluciones. Herder, Barcelona.
Charles, Ruperto. (2007) Soluciones para parejas y padres. Editorial Cree-Ser, Monterrey.
Fiorenza, A. y Nardone, G. (2004) La intervención estratégica en los contextos educativos. Herder, Barcelona
García, Felipe. (2013) Terapia sistémica breve. RIL editores, Santiago de Chile.
Micucci, Joseph. (2005) El adolescente en la terapia familiar. Amorrortu editores, Buenos Aires.
Watzlawick, Paul (2012) Cambio. Formación y solución de los problemas humanos. Herder, Barcelona. 








martes, 7 de mayo de 2019

Clases de terapia sistémica: Paradoja y contraparadoja (videos 13 y 14)






Se entregan en esta entrada las clases 13 y 14 del módulo de Paradoja y contraparadoja del curso de terapia sistémica del proyecto de formación continua del Equipo de Terapia Familiar Zoquipan. Seguimos revisando el trabajo del equipo  de Milán. Se recuerda al lector que las actividades formativas se pueden seguir en vivo desde youtube. Las reuniones son los miércoles a las 19:30 en el canal del  Dr. Mauricio Leija. Paidopsiquiatra (ir al canal)

miércoles, 24 de abril de 2019

Técnicas de terapia breve sistémica: Buscando excepciones mediante el uso de las escalas numéricas.




“Si añades un poco a lo poco y lo haces así
con frecuencia pronto llegará a ser mucho”
Hesiodo

“La más larga caminata comienza
con un solo paso”
proverbio hindú

“hablando (con números) se entiende la gente”

Está entrada pretende dar continuidad al tema relacionado con los métodos para identificar excepciones (ver aquí la definición de excepción) y construir soluciones en terapia. En esta ocasión nos referiremos al uso de las escalas como herramienta terapéutica.

Para de Shazer (1999) los números, como las palabras, son mágicos. Explica que el uso de escalas numéricas permite al terapeuta y paciente construir un puente, una manera de hablar de las cosas que son difíciles de describir.  La estrategia a grandes rasgos consiste en pedir a los clientes que valoren en términos numéricos (0-10) la gravedad de su problema, para trabajar sus mejorías y sus recursos, definir objetivos y concretar metas intermedias.

La escala se utiliza como evaluación e intervención. Por un lado nos permite identificar una línea base de la queja, monitorear los avances con respecto a la consecución de la meta y obtener un consenso, entre los participantes de la terapia, acerca de los progresos en las sesiones subsecuentes. Por otro lado posibilita aclarar metas, construir excepciones y fragmentar en pequeños pasos los objetivos a alcanzar. En palabras de de Shazer:

“(aunque) las preguntas que implican una calificación numérica fueron desarrolladas en un principio para ayudar al terapeuta a hablar sobre temas no específicos o vagos como… “depresión” o… “comunicación”…Las empleamos no solo para “medir” la propia percepción del paciente, sino también para motivar y alentar y para dilucidar los objetivos, las soluciones y todo lo que pueda ser importante para el paciente…”  

Objetivos

- Identificar los avances que ya se han producido o los momentos en que las cosas han estado mejor.
- Trabajar objetivos finales, si no se han concretado.
- Fraccionar los objetivos finales en pasos más pequeños.
- Generar información más operativa, cuando los clientes se expresan de forma ambigua y no se consigue concretar.

Modo de empleo

La técnica se lleva a cabo en 3 pasos fundamentalmente:

1. Preguntar por escala de avance:

En una escala de 0 al 10, donde 0 significa el momento en que las cosas han estado peor y 10 significa que están del todo solucionadas, ¿Dónde dirías que están ahora?

2. Establecer la diferencia entre el punto que nos han referido con el 0:

¿Qué está mejor ahora que estás en un 2?, ¿Qué has hecho para estar en este punto?

3. Orientar al futuro, estableciendo diferencias en un punto más:

Imagina que las cosas siguen mejorando poco a poco y dentro de dos semanas me dices que estás en un 3, ¿Qué será diferente? ¿Qué haría falta para que consiguieras subir a ese punto? ¿Qué podrías poner de tu parte?

Hasta aquí se ha descrito la herramienta de las preguntas de escala en terapia, sus objetivos y los pasos para llevarla a cabo. Se concluye es escrito presentando otros usos que se le pueden dar a esta intervención:

• Escala de confianza.
En una escala de 0 a 10, ¿Cuánta confianza tienes de que las cosas van a mejorar?

• Escala de toma de decisiones.
En una escala de 0 a 10, en donde 0 significa que no estás preparada aún para tomar una decisión y 10 que estas completamente decidida ¿En dónde te ubicas en este momento?

• Escala para combatir  el pensamiento dicotómico, o de tipo “todo o nada”.
En una escala de 0 a 10, donde 0 es el peor día de tu vida y el 10 es el mejor ¿En dónde ubicas tu día?



Fuente:
Bayebach, Mark (2009) 24 ideas para una psicoterapia breve. Herder, Barcelona.
de Shazer, Steve (1999) En un origen las palabras eran magia. Gedisa, Barcelona.


sábado, 6 de abril de 2019

Clases de terapia sistémica: Paradoja y contraparadoja (videos 11 y 12)







Seguimos revisando el trabajo del modelo de Milán. Aquí tienen las clases 11 y 12 del módulo de Paradoja y contraparadoja del curso de terapia sistémica del proyecto de formación continua del Equipo de Terapia Familiar Zoquipan. Se recuerda al lector que las actividades formativas se pueden seguir en vivo desde youtube. Las reuniones son los miércoles a las 19:30 en el canal del  Dr. Mauricio Leija. Paidopsiquiatra (ir al canal)

sábado, 30 de marzo de 2019

Eventos de la semana de Oxigene 2019




Semana de Oxigene: Aportaciones de la perspectiva sistémica a la relación Familia y Escuela

Oxigene Servicios Múltiples para la familia, A. C.  cumple 12 años de existencia. Para celebrarlo llevará a cabo una serie de actividades académicas. Se presenta a continuación algunos eventos del programa:

La intervención sistémica en los problemas del aula

Los problemas que experimentan los alumnos en el aula requieren de una atención con una perspectiva sistémica y ecológica. El enfoque sistémico constituye una expresión epistemológica en el paradigma de la complejidad (Morin, 1994) que tiene aplicaciones en el ámbito escolar. Entre los supuestos que constituyen dicha perspectiva, puede distinguirse una característica esencial: entender la realidad a partir de las relaciones. En este contexto interaccional existen diversas experiencias de diagnóstico e intervención en ámbitos educativos, desarrolladas desde una perspectiva sistémica. El trabajo  que se presenta a continuación aporta, desde la orientación breve sistémica, una propuesta de abordaje de los problemas escolares. En él se reflexiona acerca de: cómo se forman los problemas en el aula, los factores que afectan el rendimiento escolar y algunas ideas clave para la conceptualización de casos e intervenciones desde los contextos de terapia o los de la orientación educativa.  

Emmanuel Garibay
Universidad Marista de Guadalajara
Lunes 13 de Mayo a las 19:30 hrs.


Nuevas propuestas para el tratamiento de familias con niños con TDAH desde una epistemología sistémica.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), si bien tiene su origen en un contexto médico, puede abordarse sistémicamente. Con ello, es posible ofrecer al paciente y a su familia una perspectiva más amplia de sus dificultades, que les permita mejorar su contexto relacional y su calidad de vida. Cabe señalar que, aun cuando los niños padezcan trastornos biológicos, no significa que los terapeutas se encuentran impedidos para hacer un abordaje sistémico de sus síntomas. Desafortunadamente, los niños que padecen TDAH, al igual que los que padecen otro tipo de patología psiquiátrica o neurológica, con frecuencia reciben un tratamiento psicológico individual con escasos resultados. La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia ha recomendado, como parámetro de buena práctica clínica, una evaluación familiar en el proceso de brindar atención a niños con este tipo de trastornos. El estudio de la conyugalidad y la parentalidad en estas familias, nos permite, no solo comprender mejor el contexto en el que se desarrolla un niño con TDAH, sino el diseño de estrategias de tratamiento más específicas y con mayores posibilidades de éxito. Además, existe una serie de propuestas de intervención, desarrolladas en el Instituto Jalisciense de Salud Mental, que tienen relación con los patrones interpersonales problemáticos (descritos anteriormente con éxito en otros padecimientos) que suelen expresar los padres y cuidadores de los niños con TDAH.
  
Taller impartido por el Equipo Zoquipan de Terapia Familiar (Mauricio Leija, Socorro González, Soraya Berenice Piceno y Emmanuel Garibay)
Universidad Marista de Guadalajara
Miércoles 15 de Mayo a las 18:00 hrs.


Terapia de Sesión única en clave emocional para familias de alumnos de bachillerato.

La terapia de Sesión Única (TSU) es un modelo desarrollado por terapeutas que han cuestionado la idea de que el cambio permanente sólo puede llegar mediante intervenciones de salud mental prolongadas y complicadas. Entre sus fundamentos epistemológicos se encuentra la Teoría General de Sistemas, el constructivismo y construccionismo social. El presente trabajo es fruto de un proyecto emergente de apoyo a la orientación educativa de un bachillerato para jóvenes de familias de comunidades en situación vulnerable. Se trata de la atención psicológica de los alumnos y sus familias mediante un modelo de terapia ultrabreve. Los autores analizarán un caso de terapia de sesión única a la luz de dos perspectivas que se complementan y enriquecen: la de los procesos terapéuticos breves y la de los principios del modelo de Terapia Familiar en clave emocional (Laso, 2015).

Germán Ríos y Emmanuel Garibay
Universidad Marista de Guadalajara
Jueves 16 de Mayo a las 19:30 hrs



Entrada libre 
Mayores informes al 38 26 40 38 o al correo oxigeneservmult@hotmail.com