viernes, 30 de junio de 2023

Conversaciones sobre terapia sistémica: Fundamentos de la terapia familiar (2)

 


En esta entrada se presenta la segunda clase del módulo de Fundamentos de la terapia familiar del curso de terapia sistémica del proyecto de formación continua del Equipo de Terapia Familiar Zoquipan. Se revisa el capítulo de las primeras investigaciones de grupos familiares de Lyn Hoffman.  Se recuerda al lector que las actividades formativas se pueden seguir en vivo desde Facebook.  Las reuniones son los miércoles alrededor de las 20:30 en la página de Conversaciones Sistémicas.




Enfoque sistémico y centrado en soluciones para el abordaje de la conducta y pensamiento suicida.

 


En esta entrada se aborda el tema de la conducta y pensamiento suicida desde las propuestas de intervención de enfoques sistémicos y centrados en soluciones. Se comienza con una breve conceptualización del fenómeno del suicidio y una descripción breve de los factores de riego y factores de protección. En seguida se revisan las propuestas de cinco autores:  John Henden, Eve lipchik, Lourdes Eguiluz, Isabel Stange y Joseph Micucci.

 

El fenómeno suicida

 

Definición

 

Cuando una persona presenta signos y señales de alerta por ideas de muerte, ideación suicida y/o planeación de suicidio. Para entender el fenómeno suicida tomaremos como referencia la nomenclatura propuesta por Silverman (2007):

 

1. Deseo de muerte. Falta de sentido de vida que lo lleva a un deseo de la propia muerte.

2. Ideación suicida: pensamientos sobre el suicidio.

3. Comunicación suicida: El estudiante transmite pensamientos, deseos o intencionalidad de acabar con la propia vida, para los que existe evidencia de que este acto de comunicación no supone por sí mismo una conducta suicida.

 

Existen dos tipos de comunicación suicida:

 

A. Amenaza suicida: comunicación verbal o no verbal, que podría predecir una posible conducta suicida en el futuro cercano.

B. Plan suicida: es la propuesta de un método con el que llevar a cabo una conducta suicida potencial.

 

4. Conducta suicida que no involucra actividades propias de la institución: conducta potencialmente lesiva y auto infringida, en la que hay evidencia implícita o explícita de que:

 

a. La persona desea utilizar la aparente intención de hacerse daño con alguna finalidad.

b. La persona presenta algún grado, determinado o no, de intención de acabar con su vida.

 

La conducta suicida puede o no provocar lesiones o provocarlas de diferentes niveles de gravedad. Se considera conducta suicida:

 

I. Gesto suicida-Autolesión: conducta potencialmente lesiva y auto infligida para la que existe evidencia, implícita o explícita, de que la persona tiene la intención de hacerse daño o acabar con su propia vida. Este tipo de conducta puede o no provocar lesiones.

 

II. Conducta suicida no determinada: conducta con grado indeterminado de intencionalidad suicida que puede resultar sin lesiones o con lesiones.

 

III. Intento de suicidio: conducta potencialmente lesiva auto infligida y sin resultado fatal, para la que existe evidencia, implícita o explícita, de intencionalidad de provocarse la muerte. Dicha conducta puede provocar o no lesiones, independientemente de la letalidad del método.

 

Factores de riesgo y factores de protección

 

La clasificación de los factores de riesgo se realiza teniendo en cuenta el individuo, la familia, la comunidad y las instituciones formales y no formales del Estado, incluyendo los contextos económicos y ambientales.

 

Clasificación

Factores de riesgo

 

 

Individuales

problemas de salud (enfermedades crónicas), enfermedades graves con hospitalización, dolor crónico, enfermedades transmisibles por ejemplo ( Síndrome de inmunodeficiencia adquirida) , presencia de desórdenes de salud mental: depresión, intento suicida previo, consumo indebido de alcohol y otras drogas, problemas en el aprendizaje, fracaso escolar, no vínculo al estudio y/o trabajo, impulsividad, enfermedades incapacitantes, vulnerabilidad ante los eventos humillantes, internamiento involuntario, alteración de la identidad sexual, descuido y maltrato de los menores, aislamiento, separación, divorcio, desesperanza, muerte de la pareja, y factores socioeconómicos adversos.

 

 

Familiares

 

Conflictos o desorganización familiar; antecedentes de conducta suicida en la familia y familias con trastornos mentales graves y persistentes; violencia doméstica, abuso sexual, muerte o separación de familiares, ausencia de los padres, tanto psicológica como física; bajo nivel educativo del grupo familiar; aislamiento social o conducta antisocial; problemas familiares de comunicación; facilidad de medios que faciliten la conducta suicida, pobreza, desatención familiar

 

 

 

 

Comunitarios

 

 Deterioro socioeconómico de la comunidad, falta de acceso a los servicios relacionados con la salud y la educación, oportunidades limitadas para estudiar, trabajar o realizar actividades extracurriculares (culturales y recreativas) vecindario inseguro; exposición a agresiones, violencia; guerras, desastres, pertenencia a una minoría discriminada, alta incidencia de alcoholismo y otras adicciones y comportamiento suicida aceptado.

 

 

 

Institucionales

 

Violaciones sistemáticas de los derechos fundamentales de los pacientes en centros de tratamientos de las adicciones al alcohol y otras drogas; cárceles y escuelas desorganizadas con un marcado clima de violencia.

 

 

Los factores protectores disminuyen la probabilidad de que surja un trastorno mental, mediante la reducción a la exposición de la persona al riesgo o la atenuación del efecto de los factores de riesgo.

Clasificación

Factores de protección

 

 

Individuales

 

buen estado de salud; hábitos saludables; adecuada nutrición; actitud y carácter positivo; buena relación con los pares; apropiadas aptitudes sociales; sentido de esperanza y optimismo; autoestima adecuada; manejo del estrés; adaptabilidad; cociente intelectual elevado; nivel de educación alto; sentido de coherencia; metas profesionales y existencia de proyecto de vida

 

 

 

Familiares

 

Satisfacción de las necesidades básicas aseguradas mediante el empleo estable y digno; estabilidad y coherencia del núcleo familiar; estímulo y refuerzo de actividades y comportamientos positivos; vida regular en el colectivo; reconocimiento de logros; apoyo a metas positivas; promoción de la amistad, la solidaridad, la tolerancia y la inclusión; establecimiento de límites sociales apropiados de conducta, evitar la violencia en todas sus manifestaciones, incrementar la resiliencia.

 

 

 

 

 

Comunitarios

 

Oportunidades educativas y profesionales; actividades para niños y adolescentes (deportes y actividades educativas); apoyo social; apoyo a las familias con necesidades especiales; legislación protectora de los jóvenes; entorno sin riesgos (ausencia de violencia, uso de drogas o contaminación ambiental); construcción de espacios públicos seguros (barrios, parques, plazas, edificios, caminos); oportunidades para el desarrollo económico sostenido (capacitación y créditos), redes de apoyo.

 

 

 

Institucionales

 

Formación de personal de atención primaria que realice la identificación y atención a las personas en riesgo y con trastornos emocionales, crear organizaciones basadas en las necesidades de las personas y que ofrezcan buen trato; instituciones proactivas en la defensa del medio ambiente; instituciones facilitadoras de la atención a personas con desventajas (discapacidades, minorías étnicas) y promotoras de la responsabilidad social por la salud mental de la población.

 

 

Prevención e intervención del suicidio

 

Quintanilla (2010) parte de un modelo descriptivo de los que considera los factores más importantes de la dinámica del suicidio. Para este autor el fenómeno suicida tiene 3 grandes estadios: suicidio consumado, tentativa de suicidio e ideación suicida que a su vez están permeadas por un contexto social (sujeto social) y por un contesto individual (Yo personal). La figura siguiente ilustra el modelo:




 El autor comenta que cualquier programa de atención y prevención del suicidio demostrará su eficacia sí y sólo si baja la tasa de suicidio consumado y propone un modelo de 4 puntos de intervención para la prevención y atención del suicidio:

 

1)    Acciones para la prevención del suicidio. En diferentes contextos (medios de información, grupos de pares, familia y educativo o laboral)

 

2)    La atención de postvención de tentativa. Para pacientes tras un acto suicida o conducta autolesiva aparentemente no suicida.

  

3)    Control de la ideación para evitar el paso al acto. Emergencia psicológica y valoración del riesgo suicida. Contención a través de la terapia psicológica, farmacológica o el internamiento.

 

4)    Intervención de postvención con la familia.  Atención del duelo para reducir el impacto traumático sobre la vida de los supervivientes, trabajo sobre sentimientos de culpa y el proyecto alterno de vida.

 



Cabe señalar que las ideas presentadas en este escrito se pueden ubicar, desde este modelo, en los cuadrantes correspondientes a la intervención después de un intento de suicidio y al tratamiento de la ideación suicida.

 

 

El enfoque sistémico, centrado en soluciones y posibilidades para la atención del suicidio

 

La propuesta de John Henden

 

John Henden es un terapeuta centrado en soluciones del Reino Unido. De su obra “Prevención del Suicidio: el enfoque centrado en la solución” se rescatan 2 ideas principales. La primera trata de la importancia de los primeros 10 minutos en una primera entrevista con clientes con ideación o comportamiento suicida. La segunda enfatiza la utilidad de las herramientas y técnicas del enfoque centrado en la solución para el abordaje y prevención del suicidio.   

 Importancia de los primeros 10 minutos 

Henden recuerda que los clientes se presentan en su primera sesión con una asombrosa complejidad de emociones, expectativas y percepciones.

 

“Pueden tener miedo de lo que el terapeuta pueda pensar de ellos; pueden sentirse avergonzados por tener que hablar sobre sus pensamientos, ideas y posibles planes concretos de suicidio. Pueden sentirse tristes y / o desesperados por la situación en la que se encuentran. Pueden presentarse simplemente como "planos", aparentemente desprovistos de cualquier emoción”.

 

Con las diversas emociones que pueden estar experimentando, su sensibilidad a lo que sucede a su alrededor de manera interaccional puede aumentar.  Parece, menciona el autor, “como si unas antenas invisibles sobresalieran de la cabeza de la persona, captando las señales más leves (la mayoría de las veces no verbales) del terapeuta.

 

En los primeros momentos varias preguntas rondarán la mente de los clientes:

 

·         "¿Podría esta persona ayudarme?"

·         "¿Tiene esta persona alguna idea de la profundidad del dolor que estoy sintiendo?" "¿Será una pérdida de tiempo venir en busca de ayuda?"

·         "Si esta persona tiene algo que ofrecerme en forma de ayuda, ¿me llevaré bien con ella?

 

Henden propone que, desde los primeros 10 minutos de la primera sesión, el terapeuta construya confianza y una fuerte alianza terapéutica aprovechando las oportunidades para reconocer, validar y normalizar las experiencias del cliente descritas y los sentimientos expresados.

 

       Reconocimiento (Se logran mediante la paráfrasis)

       Validación (Se logra a través de vincular el sentimiento con el hecho)

        Normalización (resignificar la emoción cómo fenómenos de la experiencia humana)

 

Herramientas y técnicas orientadas a soluciones

 

1)    Evaluar congruencia

 

Henden comenta que algunas personas que están muy deprimidas pueden presentar una amplia gama de signos y síntomas que indican "depresión". Como resultado, pueden manifestar conductas suicidas o no. Pueden decir que no son suicidas, en respuesta a una pregunta directa o indirecta sobre la intención. El autor propone realizar una valoración de la congruencia de la comunicación verbal y no verbal.

Lo verbal:

a)    1)Una declaración abierta de intenciones

b)    Hablar en tiempo pasado

c)    Referencias oscuras o incapacidad para prever un futuro

d)    Declaraciones que indiquen que los asuntos han sido / o se están poniendo en orden.

 

Lo no verbal:

 

a)    Contacto visual

b)    Postura encorvada

c)    Aparecer superficialmente alegre, cuando todos los factores indican que debería ocurrir lo contrario

d)    Falta reciente de atención a la higiene personal, el cuidado personal y la apariencia

e)    Una expresión facial ansiosa o asustada

 

2)    Preguntas enfocadas en solución

 

       "¿Cuénteme acerca de un momento en la última semana en que no aparecieron las ideas de suicidio?“

 

       "Antes de que te sintieras como te sientes en este momento, ¿qué hiciste en el día que te interesaba?“

 

       "¿Qué le ha impedido quitarse la vida hasta este momento?

 

Pregunta de escala:

·         "En una escala del 1 al 10 (donde 1 significa lo menos y 10 significa lo más), ¿qué tan intensas son las ideas?“

 

·         "En una escala del 1 al 10 (donde 1 significa lo menos y 10 lo más), ¿qué tan intensas eran las ideas de suicidio antes de decidirte a buscar ayuda?“

 

·         "¿Qué estarías haciendo / pensando / sintiendo para estar medio punto más alto?"

 

       "¿Qué ha hecho en la última semana o un par de semanas que haya marcado la diferencia en esta terrible situación en la que se encuentra?“

 

       "En una escala del 1 al 10, ¿qué tan decidido está a probar primero otras opciones (además del suicidio)?“

 

        "¿Qué tendría que suceder aquí hoy (es decir, en esta sesión de asesoramiento) para que piense que valió la pena venir?"

 

 

       “Supongamos que eligió la opción de último recurso y murió. Estás en tu propio funeral como un espíritu mirando hacia abajo desde unos 10 pies a los dolientes a continuación:

 

       ¿Qué podría estar pensando acerca de otra opción que podría haber probado primero?

 

       En este funeral, ¿quién estaría más molesto entre los dolientes? ¿Qué consejo le hubieran querido dar con respecto a otras opciones?

 

 Pregunta por el milagro

 

Suponga que después de que hayamos terminado nuestra sesión aquí de hoy, se va a casa y hace lo que tiene que hacer por el resto del día. Entonces esta noche, te vas a la cama. Supongamos que esta noche cuando te vayas a la cama. . .[pausa] te vas a dormir . . . [pausa] y sucede un milagro tal que todos estos pensamientos y sentimientos suicidas desaparecen [pausa]. Solo que no sabrás que este milagro ha sucedido porque estás dormido en ese momento [pausa]. ¿Cuál sería la primera señal para ti, cuando te despiertes por la mañana, de que este milagro ha ocurrido?

 

Excepciones

 

       "¿Cuándo fue la última vez (antes de este momento actual en tu vida) que pensaste en  terminar con todo?"

 

        "¿Qué hizo entonces que marcó la diferencia y le permitió retroceder?“

 

       "¿qué otras formas han intentado hasta ahora para resolver este problema?"

 

 

3)    Estrategia del viejo sabio

 

Imagínese que es mucho mayor y más sabio de lo que es ahora, digamos 70 u 80 (o si es un adolescente, ¡25 o 26!). ¿Qué consejo le daría ahora sobre la mejor manera de superar este momento difícil/resolver las cosas por sí mismo/obtener más control sobre la situación?

 

4)    El peor escenario

 

“Supongamos que decidiste tomar esta opción de último recurso antes de considerar todas las demás posibilidades. Estás en la tumba, pero tu espíritu está flotando 3 metros por encima mirando hacia abajo a la multitud reunida debajo”.

 

¿Quién está ahí?

¿Quién está más molesto?

¿Qué consejo les hubiera gustado darle antes de tomar la opción de “último recurso”?

¿En qué estaría pensando en términos de otras opciones que podría haber probado?

¿Quién echaría un poco de tierra primero? ¿Qué podrían estar pensando cuando la tierra golpea la tapa?

A medida que los invitados se alejan de la tumba/crematorio, ¿quién podría decir qué a quién acerca de cómo podrías haber ordenado las cosas de manera diferente?”

 

5)    El lecho de muerte

 

“Imagina una fecha de unos 30, 40, 50, 60 años a partir de ahora y habías decidido no tomar esta opción de último recurso, eligiendo otras opciones en su lugar para ordenar las cosas de la mejor manera posible y pasó a vivir una vida plena y gratificante. Estás en tu lecho de muerte, mirando hacia atrás. ¿Cómo habría sido tu vida”

 

"¿Qué tipo de cosas habrías hecho?"

"¿Qué personas habrías conocido y conocido?"

"¿Qué lugares nuevos podrías haber visitado?"

"¿Qué tipo de vacaciones habrías tenido?"

"¿Qué otros desafíos en la vida podrías haber tenido que resolver?"

"¿Cómo habría asignado su tiempo en la jubilación?"

"¿Dónde podrías haber visto los mejores amaneceres y atardeceres?

 

6)    El tanque de sentimientos centrados en solución

 

Imagina  que todo este enojo en el que ha estado sentado / presionando durante la semana pasada podría estar representado por este tanque (escribe en letras mayúsculas sobre el dibujo: "El tanque de la ira").

Cuando tu ira estaba al máximo (100%) el tanque estaba lleno hasta el borde. Probablemente, ya se habrá escapado un poco, a través del toque aquí (puntos para tocar), entonces, ¿a qué nivel está su enojo en este momento?

"¿Qué necesitas hacer para salir de esta reciente 'acumulación'?" "¿Cómo vas a volver a encarrilarte?", etc

 

 

Propuesta de evaluación de Isabel Stange

 

Isabel Stange elabora una propuesta de evaluación en casos de ideación y comportamiento suicida basada en el enfoque orientado a posibilidades de Bill O´hanlon. Esta propuesta contempla una manera de evaluar tomando en cuenta la experticia del cliente en la co-construcción de significados y tres herramientas técnicas: el familiograma, el mandala y el test del árbol. 

 

El familiograma es empleado para sistematizar la información acerca del sistema familiar, identificando a los integrantes y la etapa del ciclo de vida individual y familiar que están viviendo. Este instrumento permite especificar las pautas de interacción y de comportamiento a través de las generaciones, los problemas y los recursos con los que cuenta la persona y su familia.  


El mandala es un dibujo con tres características: el centro, la orientación y la simetría. La herramienta implica representar al “yo” en el centro del mandala y su interacción con ocho elementos o niveles que interactúan entre si y ejercen una influencia en el bienestar del individuo: 1) nivel de armonía exterior, 2) diversión, 3) armonía interior, 4) trabajo, 5) amigos, 6) Familia, 7) Aceptación de sí mismo y 8) amor. La persona evalúa en una escala del 0 (puntuación mínima cercana al centro) a 10 (puntuación máxima, al borde del círculo) cómo valora su situación actual en cada uno de los niveles. La denominación en el mandala puede ayudar a entender la forma en que se está enfrentando la vida en un momento particular.




 La autora propone una variante del test del árbol de Karl Koch. Se solicita a la persona que dibuje un árbol y se divide en raíz, tronco y ramas; donde la raíz representa los recursos con los que cuenta el sujeto, el tronco lo que se está viviendo y el follaje la esperanza del futuro.            

 



  

La propuesta de Eve Lipchik

 

Eve Lipchik aborda el tema del enfoque de las crisis centrado en solución. Define la crisis basada en 3 criterios: 1) la existencia de peligro de daño físico a sí mismo o a otro, 2) otras personas (incluido el terapeuta) perciben un peligro para el cliente o para otros y 3) la percepción de la propia persona de falta de control sobre las emociones.

 

De su propuesta se rescatan 3 ideas: 1) el uso de dos sombreros, 2) pensamiento de dos carriles ante las urgencias y 3) el uso de un marco temporal ceñido.  Se describen a continuación.

 

       El uso de dos sombreros

 

La estrategia consiste en pensar que los profesionales de la salud representan dos roles ineludibles: el del terapeuta y el del agente de control social. El sombrero de terapeuta supone el trabajo con los significados que el cliente construye con respecto a una situación crítica. El uso del sombrero del agente de control social, en cambio, nos invita a tomar en cuenta los principios y normas consagrados por la sociedad en que vivimos (es decir, por el gobierno y por nuestras organizaciones profesionales).

 

Eve Lipchik refiere que el uso de dos sombreros puede ser problemático pero muy útil para prevenir desenlaces trágicos. El reto es tener elementos para decidir qué sombrero usar. Se propone en este escrito utilizar criterios claros que permitan evaluar el riesgo suicida.

 


 

       Pensamiento de dos carriles ante las urgencias

 

Ante la crisis, un terapeuta puede actuar precipitadamente montado en la urgencia y alejarse del presupuesto del enfoque centrado en soluciones de que la terapia breve avanza a paso lento.  El pensamiento de dos carriles[i]  que supervisa nuestra conversación interna es una técnica útil para combatir la urgencia:

 

Carril 1: Tengo miedo. No sé bien qué hacer.

Carril 2: ¿Qué siente la cliente?

Carril 1: La cliente se siente desamparada porque no es capaz de controlar la situación. Yo me siento igual.

Carril 2: Si yo estoy asustada, no puedo ayudarla a controlarse. ¿Qué necesito para obtener algún control?

Carril 1: Más información de la cliente acerca de lo que la haría sentirse controlada. Los clientes poseen los puntos fuertes y los recursos para ayudarse a sí mismos.

 

       El uso de un marco temporal ceñido


El objetivo mismo de un marco temporal ceñido consiste en reducir el foco, a fin de tornar más visible y eficaz cualquier pequeño cambio. Un examen y una búsqueda muy amplios de recursos al comienzo de la terapia pueden ser abrumadores y, por lo tanto, peligrosos.

 

 

Intervenciones sistémicas de Luz de Lourdes Eguiluz

 

De Eguiluz recuperamos la perspectiva sistémica/ narrativa en su propuesta de intervención psicoterapéutica para personas con depresión e intento de suicidio. De la propuesta se abordarán 2 ideas para la intervención terapéutica: 1) el uso de preguntas clave generadoras de experiencia y 2) tareas que ayudan a resolver las crisis.

 

1)    Preguntas clave generadoras de experiencia

 

¿Cuándo se produce la tristeza?

¿Desde cuándo apareció la tristeza?

¿Quiénes están presentes cuando ocurre la enorme tristeza?

¿Qué le está impidiendo hacer la tristeza?

¿Cómo la tristeza ha afectado su vida y las relaciones de ella con los demás?

¿Cuándo es que no aparece la tristeza?

¿Cuáles son las explicaciones que se da a sí misma sobre la tristeza?

¿Qué ha hecho ella o las personas que lo han tratado de ayudar para salir de la tristeza?

¿Cómo se dará cuenta que la tristeza y la pena han dejado de estar presentes en su vida?

 

2)    Tareas: Desde la experiencia de la autora, las siguientes directivas resultan útiles en el trabajo con personas con depresión e ideación suicida.  

 

       Escritura emocional

       Redactar cartas para otros o para uno mismo

       Ejercicios de imaginación sobre un futuro distinto

       Pedirle que realice un ritual

 

 

Integración de ideas de Joseph Micucci

 

Micucci realiza una radiografía del adolescente en la terapia familiar. Su propuesta de intervención en casos de depresión y suicidio en adolescentes contempla el trabajo a nivel familiar y la identificación y ruptura de los ciclos sintomáticos del conflicto y el control. De esta propuesta se recuperan 3 pautas que podrían integrarse al trabajo centro en soluciones: 1) garantizar la seguridad del adolescente, 2) ayudar a los padres a no subestimar la tendencia suicida del hijo y 3) abrir el diálogo entre el adolescente y sus padres. Se revisa cada una de ellas.

 

1) Garantizar la seguridad del adolescente

·         La crisis como palanca de cambio: el terapeuta puede utilizar la crisis implícita en la perspectiva de suicidio como una forma de iniciar el proceso de cambio en la familia.

 

·         Supervisión las 24 horas: bajo la dirección de los padres dispone que el adolescente sea supervisado personalmente por alguien responsable en las 24 horas del día hasta que sus intentos suicidas desaparezcan esto hará transmitir al joven el mensaje de que los padres pueden cuidarlo y que lo harán.

 

 

·         Apoyo de la red: si la familia no es capaz de poner en práctica un plan de alerta y los padres se perciben incapaces de supervisar correctamente al joven a causa de problemas personales puede recurrirse a la familia extensa o al vecindario.

 

·         Internamiento: en ocasiones es preciso apelar a una internación que pese a sus desventajas a veces constituye la única alternativa si el terapeuta está relacionado con un psiquiatra tal vez le sea posible disponer un trabajo conjunto con el equipo del hospital y mantener la participación central de los padres

 

 

·         Contratos de compromiso con la terapia: El terapeuta elabora un compromiso firmado de participación en el proceso de terapia. Ejemplo de contrato es el siguiente:



 

2) Ayudar a los padres a no subestimar la tendencia suicida del hijo.

·         Mecanismo de defensa: Micucci sugiere que lo mejor es considerar la subestimación de los padres como una defensa contra la angustia generada por el intento de suicidio, “un signo de que la desaparición del hijo es tan dolorosa que ni siquiera pueden contemplar la posibilidad”.  Refiere que, si reconoce el amor de los padres por el hijo, el terapeuta puede generar un ambiente de contención que les haga tolerable la idea de que el joven podría haber logrado efectivamente matarse.

 

·         Fantasía del funeral del hijo: el terapeuta puede conducir a la familia a través de una fantasía guiada en la que imaginarán el funeral de su hijo, lo vieran en el ataúd, presenciaran los rituales y luego se marcharan al cementerio. El relato, sugiere este autor, debe realizarse con un lujo de detalles de modo que los padres se imaginen realmente la situación y cómo se sentirían en ella. Esto suele provocar en ellos una fusión emocional y muestra el hijo cuánto lo quieren.

 

 

·         Firma de documento de responsabilidad: Esta estrategia no forma parte del repertorio que ofrece Micucci. El autor de este artículo la rescata de su experiencia y se considera puede ayudar a los fines de esta pauta. Para imprimir intensidad al proceso, el terapeuta puede convocar a los padres a firmar una responsiva de que están de acuerdo con que el terapeuta ha brindado la información oportuna sobre el riesgo suicida en el que se encuentra el hijo y las consecuencias de no hacerse responsable de ello.


3) Abrir el diálogo

 

Esta pauta se propone realizarla en 5 pasos:

a)    conectar con los padres al reconocer su preocupación por el hijo y hacer hincapié en sus puntos fuertes y aspectos positivos de la relación con el joven.

 

b)    Se invita a los progenitores a adoptar una postura de autoridad decirle a su hijo que está prohibido suicidarse. Deben dejar en claro que valoran la relación con el joven por sobre todas las demás cosas y que el suicidio no está permitido justamente porque es una amenaza decisiva a dicha relación.

 

 

c)    Los progenitores manifiestan que están dispuestos a escuchar al joven las razones por las cuales se quiso suicidar. El terapeuta les invita a hacer una escucha empática.

 

d)    Los padres deben mostrar que han seguido atentamente sus palabras utilizando la paráfrasis.

 

 

e)    Brindar apoyo: es esencial que los progenitores encuentren formas específicas de demostrar que están dispuestos a cuidar a su hijo y son capaces de hacerlo.

 

Conclusiones

Hasta aquí se han revisado la propuesta de 5 autores sistémicos para el control de la ideación para evitar el paso al acto del suicidio. Aunque no representa un modelo o protocolo de atención integral, estas pautas pueden resultar útiles en el trabajo con personas a las que les resulta difícil ver el sentido de continuar con la vida.  

 

Referencias

 

Eguiluz, Luz de Lourdes (2010) ¿Qué podemos hacer para evitar el suicidio? Editorial Pax de México. 

 

Henden, John (2008) Prevención del suicidio. El enfoque centrado en la solución. Editorial Wiley.

 

Lipchik, Eve (2004) Terapia centrada en la solución: más allá de la técnica. Amorrortu. Buenos Aires.

 

Micucci, Joseph. (2005) El adolescente en la terapia familiar. Amorrortu editores, Buenos Aires.

 

Organización Mundial de la Salud (OMS). 2014. Suicidio. Consultado 1 julio, 2015. Disponible en: http://www.who.int/topics/suicide/es/

 

Organización Panamericana de la Salud (OPS). 2011. Marco de Referencia para la implantación de la Estrategia Regional de Salud Mental. Washington (DC): 2011, p.142-37.

 

 Silverman, M.M., Berman, A.L., Sanddal, N.D., O’Carroll, P.W. y Joiner, T.E. (2007a). Rebuilding the tower of Babel: A revised nomenclature for the study of suicide and suicidal behaviors, Part 1: Background, rationale, and methodology. Suicide and Life-Threatening Behavior, 37(3), 248-263.

 

  



[i] manejarse simultáneamente con dos carriles mentales. Uno controla al cliente, y el otro, nuestras propias reacciones. El carril del cliente recoge información sobre cómo cooperar con él (es decir, su manera de hablar, su visión del mundo, sus creencias, el estilo de su interacción con nosotros y con los demás, y los modos característicos de su discurso o sus metáforas). El carril personal transmite nuestros propios pensamientos, sentimientos, reacciones emocionales, corazonadas y conocimientos