jueves, 29 de enero de 2026

El arte de remendar historias: el boro como metáfora de la Terapia Breve Centrada en Soluciones

 


En esta se explora la metáfora del boro en la terapia breve centrada en soluciones. En un primer momento se define la práctica del boro como una técnica cargada de filosofía e identidad propia. Enseguida se relaciona esta práctica milenaria con las conversaciones que se tejen en la práctica clínica desde un modelo orientado a soluciones. Para finalizar con una serie de claves para el uso de esta metáfora en el proceso de terapia.  

 

El boro: memoria, uso y reparación

 

El boro es una práctica textil japonesa de origen antiguo (siglos XVIII-XIX), desarrollada por campesinos y pescadores en contextos de escasez material. Frente al desgaste inevitable de la ropa, la respuesta de las clases trabajadoras no era el descarte, sino el remiendo cuidadoso. A través de puntadas visibles, capas superpuestas y retazos de telas diversas, las prendas se prolongaban en el tiempo. Cada intervención añadía historia, textura y resistencia.

 

La técnica boro (que significa "algo andrajoso" o "hecho jirones") se usaba para remendar mantas y kimonos de trabajo (noragui) debido a la falta de acceso a seda y algodón nuevo. Las prendas se heredaban, añadiendo capas y parches durante generaciones. Está ligado al concepto de mottaini (respeto por los recursos y evitar el desperdicio) y a la estética wabi-sabi, que encuentra belleza en la imperfección, la asimetría y la pátina del tiempo.

 

En el boro, el desgaste no se interpreta como fracaso, sino como señal de uso y de vida. La prenda no regresa a su estado original; se transforma en algo distinto, funcional y singular. La belleza no reside en la perfección, sino en la continuidad, en la posibilidad de seguir habitando lo que ha sido remendado.

 

El modelo centrado en soluciones

 

La Terapia Breve Centrada en Soluciones surge como un enfoque conversacional que desplaza el énfasis del problema hacia los recursos, las excepciones y las capacidades del consultante. Desarrollada por autores como Steve de Shazer y Insoo Kim Berg, esta perspectiva parte del supuesto de que las personas ya cuentan con elementos útiles para el cambio, aunque no siempre los reconozcan como tales.

 

Desde este modelo, la intervención terapéutica no se orienta a corregir déficits ni a reconstruir exhaustivamente el origen del sufrimiento, sino a identificar momentos en los que el problema tuvo menor influencia, decisiones eficaces, acciones intencionales y relatos alternativos que pueden ampliarse.

 

La metáfora del boro aplicada a la conversación terapéutica

 

La metáfora del boro permite comprender la terapia como un proceso de remiendo narrativo. El consultante suele llegar con una historia saturada por el problema: una narrativa que ya no abriga, que limita la percepción de sí mismo y de sus posibilidades. Sin embargo, incluso en estos relatos, existen fragmentos valiosos: excepciones, micro-logros, actos de resistencia cotidiana.

 

La labor terapéutica consiste en rescatar esos retazos y ponerlos en relación. Las preguntas centradas en soluciones funcionan como la aguja que atraviesa distintas capas de experiencia, uniendo fragmentos dispersos en una trama más amplia. Las costuras —lejos de ocultarse— se vuelven visibles: el consultante puede reconocer cómo ha participado activamente en la construcción de su propia historia.

 

Así como el boro no elimina las marcas del uso, la terapia no busca borrar el dolor ni negar el sufrimiento. Se trata de integrarlo dentro de una narrativa donde también existen competencia, aprendizaje y continuidad vital.

 

Claves clínicas para “remendar” historias en la práctica terapéutica

 

Desde esta metáfora, pueden extraerse algunas orientaciones concretas para la práctica clínica:

a)           Buscar retazos existentes. Explorar excepciones, momentos de alivio, decisiones eficaces y conductas intencionales que ya forman parte de la experiencia del consultante. Ejemplo:

 

Una madre consulta porque “ya no puede con su hijo; todo el tiempo hay conflictos”. En la exploración surge que los domingos por la mañana suelen desayunar juntos sin discusiones.

 

Terapeuta: “¿Qué pasa los domingos que hace que las cosas sean un poco distintas?”

Consultante: “Estamos menos apurados… y yo no le grito.”

Terapeuta: “Ese momento parece un retazo importante. ¿Qué de lo que haces ahí podría repetirse, aunque sea un poco, entre semana?”

 

El retazo no es el domingo completo, sino la forma de estar de la madre.


 

b)           Hacer visibles las costuras. Nombrar explícitamente cómo el consultante ha unido experiencias difíciles con acciones útiles, fortaleciendo su sentido de agencia. Ejemplo:

 

Un adolescente refiere ansiedad escolar, pero cuenta que aun así asiste a clases y entrega tareas.


Terapeuta: “Cuando la ansiedad aparece y aun así decides ir a la escuela, ¿qué estás haciendo tú para sostenerte?”

Consultante: “Supongo que… me obligo.”

Terapeuta: “Yo lo escucho como una costura: la ansiedad está ahí, pero tú la unes con responsabilidad. No cualquiera logra eso.”

 

 La intervención hace visible la puntada que el consultante ya ha dado.

 

 

c)            Privilegiar lo utilizable sobre lo explicativo. Construir relatos que funcionen en la vida cotidiana, más que narrativas completas o teóricamente exhaustivas. Ejemplo:

 

Un adulto busca entender “por qué siempre fracasa en relaciones”. La conversación comienza a estancarse en explicaciones del pasado.


Terapeuta: “Más allá de por qué ocurre, ¿qué haces tú cuando notas que una relación empieza a deteriorarse?”

Consultante: “Antes me quedaba. Ahora me retiro antes de explotar.”

Terapeuta: “Ese cambio ya es una prenda distinta. ¿Cómo te gustaría usarla en la próxima relación?”

 

No se niega la explicación, pero se elige coser algo que sirva ahora.

 

d)           Honrar el desgaste sin absolutizarlo. Validar el sufrimiento sin convertirlo en identidad ni en destino. Ejemplo:

 

Una mujer se define como “depresiva” tras varios episodios difíciles.


Terapeuta: “Con todo lo que has vivido, tiene sentido que haya cansancio.”
 (pausa)
Terapeuta: “Y al mismo tiempo, noto que sigues cuidando a tus hijos y buscando ayuda. ¿Qué dice eso de ti además del desgaste?”

Consultante: “Que… no me he rendido del todo.”

 

El desgaste se reconoce, pero no se convierte en la tela completa.

 

 

 

Como en el boro, la terapia breve centrada en soluciones no pretende restaurar una tela original inexistente, sino acompañar el arte de remendar lo vivido. Cada conversación añade una puntada; cada excepción, un retazo. El resultado es una historia distinta: no perfecta, pero suficientemente fuerte para seguir siendo habitada.

 

Referencias bibliográficas

 

de Shazer, S. (1985). Claves para la Solución en terapia breve. Paidós.

de Shazer, S. (1994). En un origen las palabras eran magia. Gedisa.de Shazer, S. (1991). Putting difference to work. W. W. Norton & Company.

de Shazer, S., Dolan, Y., Korman, H., Trepper, T., McCollum, E., & Berg, I. K. (2007). More than miracles: The state of the art of solution-focused brief therapy. Haworth Press.

Berg, I. K., & Miller, S. D. (1992). Trabajando con el problema del alcohol: orientaciones y sugerencias para terapias de familia breves. Gedisa.

Lipchik, Eve (2004) Terapia centrada en la solución: más allá de la técnica. Amorrortu. Buenos Aires.

White, M., & Epston, D. (1990). Medios narrativos para fines terapéuticos. Paidós. Barcelona.


miércoles, 14 de enero de 2026

Conversaciones sobre terapia sistémica: Tratamiento de familias en situaciones de crisis (12)

 


En esta entrada se presenta la clase 12 del módulo de Momentos  decisivos: tratamiento de familias en situaciones de crisis del curso de terapia sistémica del proyecto de formación continua del Equipo de Terapia Familiar Zoquipan. Se revisa el tema de la “Los 7 pasos del terapeuta de pareja altamente efectivo” del libro de Frank Pittman.  Se recuerda al lector que las actividades formativas se pueden seguir en este mismo blog o en el canal de las "Palabras tienen magia" https://www.youtube.com/@emmanuelgaribay3314





Especial de inicio de año: Balance del 2025 de Las palabras tienen magia

 


En Las palabras tienen magia queremos compartir con ustedes nuestro balance de los mejores momentos de este año mediante la compilación de entradas del 2025.

 

Agradecemos a todas las personas que con su esfuerzo hacen posible este espacio de divulgación y les deseamos un próspero año 2026.


Recursos

La Historia Clínica Escrita en la TBS

Manual de actividades "Yo soy Capaz" de Ben Furman

La estrategia de la galería de arte en TBSo 2.0

Uso de las Ors y Srs en TBS

Pasado, presente y futuro de la TBSo

Microanálisis de oportunidades en TBSo

La educación emocional como recurso en TBSo

Pautas para una asesoría sistémica con maestros


Videos 

Terapia narrita centrada en soluciones clase 6

presentación del libro Terapia Breve con parejas

Terapia Narrativa Centrada en soluciones clase 7

Terapia Narrativa Centrada en Soluciones clase 8

Terapia Narrativa Centrada en Soluciones clase 9

Terapia Narrativa Centrada en soluciones clase 10

Terapia Narrativa centrada en soluciones clase 11

Terapia Narrativa Centrada en soluciones clase 12

Presentación del programa del 2do Encuentro "Las palabras tienen magia"

Terapia Narrativa Centrada en Soluciones clase 13

Terapia Narrativa Centrada en Soluciones clase 14

Curso completo de Terapia Narrativa Centrada en Soluciones

Tratamiento de familias en crisis clase 1

Tratamiento de familias en crisis clase 2

Tratamiento de las familias en crisis clase 3

Entrevista a Marcelo Ceberio

Tratamiento de familias en crisis clase 4

Tratamiento de familias en crisis clase 5

Tratamiento de familias en crisis clase 6

Tratamiento de familias en crisis clase 7

Tratamiento de familias en crisis clase 8

Tratamiento de las familias en crisis clase 9

Tratamiento de familias en crisis clase 10

Tratamiento de familias en crisis clase 11


Eventos 

Curso de Terapia de Sesión Única Centrada en Soluciones

Entrenamiento en Terapia Breve sistémica 25-26

2do Encuentro "Las palabras tienen magia"

Festival de Salud Mental en Guadalajara

Jornada de aplicaciones de la TBS en Oxigene

5to Encuentro Latinoamericano de TBSo

Diplomado en Conceptualización y supervisión




jueves, 11 de diciembre de 2025

Cómo transformar problemas del aula en oportunidades de cambio: Pautas para una asesoría sistémica con maestros

 


La maestra de tercero llega a la asesoría con un suspiro:
“Con Juanito ya intenté todo.”

Sin embargo, unos minutos después, mientras explora momentos en los que él sí colaboró, recuerda una mañana en la que repartió materiales con entusiasmo. Esa pequeña excepción —que había pasado inadvertida— se convierte en la puerta de entrada para reconstruir el problema desde otra mirada.

Estas escenas son comunes. Y es precisamente ahí donde la asesoría sistémica encuentra su potencia: en ayudar a los docentes a mirar de otra manera aquello que sienten estancado.

En esta entrada se presentan pautas claras y aplicables para llevar a cabo una asesoría con maestros desde un marco sistémico, precedidas por los fundamentos que sostienen este tipo de intervención.

 

Presupuestos básicos del asesoramiento sistémico en la escuela

 

Los problemas en el aula son intentos de solución ineficaces de resolver los conflictos

 

Los agentes educativos se pueden llegar a estancar en una determinada perspectiva del problema y quedar atrapados en patrones de interacción recurrentes con sus alumnos. Ambos, maestros y alumnos, experimentan con frecuencia estar envueltos en círculos viciosos.

 

Watzlawick y otros (1992 ) explican que existen 3 formas comunes de afrontar inadecuadamente los conflictos: 1) se necesita actuar pero no se actúa, 2) se actúa cuando no se debe y 3) se actúa en un nivel lógico equivocado.

 

En la primera forma de manejo del problema, el maestro, se conduce como si el conflicto no existiera, de tal manera que el hecho de negar o minimizar la dificultad le confirma la creencia de que no es necesario hacer algo para remediarlo. Un ejemplo de esto es minimizar conductas disruptivas esperando que “se quiten solas”.

 

En la segunda, el maestro realizará esfuerzos para eliminar una dificultad que desde el punto de vista práctico resulta inmodificable o bien inexistente. Ejemplo de ello es la expectativa de algún comportamiento o habilidad en el niño que, por etapa de desarrollo, aún no domina.     

 

En la tercera, la maestra comete un error de tipificación lógica, al intentar un cambio 1 cuando se requiere un cambio de tipo 2, o viceversa. Ejemplo de ello puede ser esperar un cambio de actitud en vez de determinado cambio de conducta en el alumno.  

 

Nada es totalmente negativo en la escuela

 

Por lo general los agentes educativos perciben la situación difícil con algún estudiante como totalmente negativa y es frecuente no tener conciencia de las excepciones (es decir, los momentos en que el problema no está presente o aparece con menor intensidad), ni de sus propios recursos. Con frecuencia están huyendo de la angustia del malestar que les generan ciertas situaciones que presumen incómodas o insatisfactorias.

 

Aunque las interacciones entre agentes educativos y alumnos pasen por periodos difíciles o críticos, siempre habrá elementos intrínsecos o extrínsecos que ayuden a los miembros de este sistema a sobrellevar las situaciones y a seguir adelante. Una búsqueda detallada de estos elementos y de las excepciones (o también llamados “eventos extraordinarios”) puede sacar a la luz recursos, oportunidades y posibilidades con las cuales comenzar a construir una solución.   

 

 

Los alumnos y los maestros cuentan con recursos y lados fuertes para resolver las dificultades

 

En una asesoría sistémica se suelen tener en cuenta los recientes estudios acerca de la resiliencia personal (Cyrulnik, 2002) y familiar (Walsh, 2004) que proporcionan información acerca de la capacidad que tienen personas y grupos sociales para hacer frente a las adversidades y salir fortalecidas de ellas. Esta idea ayuda al asesor y al profesor a tomar una postura de colaboración que permita evocar y ayudar a gestionar recursos y lados fuertes presentes. La asesoría se convierte así en una consulta en donde el asesor ofrece ideas, propone nuevas visiones y acciones y el profesor decide tomarlas, rechazarlas o dejarlas en espera. 

 

Los maestros pueden y quieren colaborar

 

La resistencia no es un concepto útil al momento de realizar una asesoría sistémica ya que implica la creencia de que el maestro desea que las cosas sigan igual y que no están dispuestos a realizar un cambio. Esta creencia produce expectativas que influyen en el comportamiento del consultante de acuerdo a un fenómeno bastante estudiado que se conoce como "profecía de autocumplimiento".

 

Más conveniente resulta la idea de que la maestra quiere colaborar en la solución. Cada maestro manifiesta una forma particular de cooperar, y el trabajo del asesor consiste, en primer lugar, en descubrir esa forma particular que ostenta el profesor y, en segundo lugar, en cooperar con esa manera específica y, de ese modo, promover cambios (De Shazer,1995).

 

En una asesoría sistémica es necesario escuchar y observar atenta y cuidadosamente para encontrar las pistas que ayuden a identificar las pautas peculiares de respuesta cooperativa en el maestro para, una vez descubiertas, ajustar las preguntas y las intervenciones a esas pautas.      

 

Solo se necesita un pequeño cambio para iniciar una solución en la escuela.

 

La teoría de los sistemas aplicada a los sistemas humanos y a sus dificultades sugiere que los grupos escolares no son sólo agregados de individuos. Un sistema humano es más que la suma de sus partes. Puesto que un sistema es un todo, cada parte está relacionada con las otras partes que el cambio en una parte provocará cambio en todas las demás y en el sistema total.   

 

En este sentido, la asesoría sistémica privilegia los cambios mínimos que tienen el potencial de contagiar y expandirse gradualmente en las interacciones en el aula, en lugar de buscar cambios drásticos totales en la estructura, patrones, creencias y valores.

 

Existen muchas maneras de enfocar una situación escolar, pero ninguna es más correcta que otra

 

Para cada acontecimiento que sucede en el mundo, existen dos o más explicaciones. Esta forma de descripción se llama “comparación doble o múltiple". Además, desde una postura construccionista, no existe una explicación última de la realidad. Un evento o comportamiento en el contexto escolar puede definirse de diferentes maneras. La asesoría es un espacio para negociar significados o construir nuevas explicaciones.      

 

Pautas para una asesoría sistémica con maestros (basado en Domínguez, 2008)

 

1.    Preguntar por los lados fuertes

 

Es importante indagar acerca de lo siguiente (tanto en el alumno como en la maestra):

 

•      Cualidades

•      Talentos

•      Áreas fuertes

•      Lo rescatable

•      Lo que aprecias de él

 

Ejemplo: “¿Qué te gusta de cómo Juanito participa cuando sí está motivado?”

 

2.    Escuchar con empatía

 

Consiste en igualar el lenguaje verbal y/o no verbal de nuestros consultantes con el propósito de construir una relación basada en la empatía y el rapport, es decir, basada en el intercambio digital y analógico de sus mapas o representaciones del mundo. Las acciones a llevar a cabo son:

 

•      Escuchar con atención

•      Espejeo corporal: se trata de seguir sincronizadamente la respiración y postura corporal que tiene el maestro en la entrevista a manera de un espejo viviente frente a él.

•      Parafrasear: Se trata de mencionar lo que se va entendiendo, por ejemplo: “Si te entiendo bien, tú estás aquí porque…” “Corrígeme si me equivoco, lo que te gustaría cambiar en…”, “Así que lo que funcionó en las primeras semanas fue…”

•      Hacer un resumen

 

Ejemplo:

“Si te escucho bien, dices que al inicio del ciclo sí lograbas captar su atención. Cuéntame qué hacías entonces.”

 

3.    Buscar intentos de solución Ineficaces

 

•      ¿Qué es lo que has intentado hacer para ayudar al alumno y no te ha dado resultado?

•      ¿Qué efecto tuvo en tu alumno?

•      ¿Cuál es la buena razón por la que intentas resolverlo de esa manera? 

Esta exploración permite disminuir la culpa y abrir espacio a alternativas nuevas.

 

4.    Buscar excepciones

 

•      ¿Cuándo fue la vez más reciente en que el alumno logró portarse bien?

•      ¿En qué momentos está más atento?

•      ¿En qué momento lo ves más seguro?

•      ¿Qué es diferente cuando le va mejor en las clases?

•      ¿Qué de lo que hiciste le ayudó a lograrlo?,

¿Cómo lo lograste?

 

Ejemplo:

“Cuando lidera equipos pequeños, participa más”.
→ Esto puede guiar una estrategia concreta de intervención.

 

 

5.    Establecer metas

 

•      ¿Qué vas a ver en tu alumno cuando las cosas vayan mejor?

•      ¿Cuál sería el mínimo cambio que le gustaría ver en Juanito?

•      ¿Cuáles serían las evidencias de que el niño mejoró?

 

Metas pequeñas → cambios posibles → mayor motivación.

 

6.    Redefinir el problema

 

Una redefinición consiste en un cambio del sentido y valor que una persona atribuye a un aspecto particular de la realidad que le resulta penoso y/o lo vive con sufrimiento. En un sentido práctico, se puede entender como una intervención por medio de la cual el asesor ofrece al maestro una forma alternativa de entender lo que les sucede. Ejemplos de ellos pueden ser:

 

•      Reencuadres normativos: Se toman por ejemplos otros casos o historias semejantes a la situación de los alumnos en los cuales se resalta como natural, esperable o normal tal o cual reacción, sentimiento o conducta.

•      Reencuadres psicoeducativos: Dar información validada por la ciencia que les sirva a la maestra para entender mejor lo que pasa y así tomar decisiones para llevar a cabo acciones.

•      Reencuadres de descripción circular: Se describe en tiempo pasado el Patrón Interpersonal Problemático (PIP) y en tiempo presente el Patrón interpersonal de Solución (PIS)

 

Ejemplo:

“No es que ‘no quiera trabajar’, sino que responde mejor a tareas breves y guiadas.”

 

7.    Co-construir la intervención:

 

Con base a la entrevista de asesoría:

 

•      Asesor y maestro diseñan una estrategia de intervención

•      Establecen acuerdos y compromisos

 

Errores comunes del asesor novel

·                     Convertir la asesoría en una evaluación del docente.

·                     Dar recetas sin comprender el sistema.

·                     Intentar “arreglar al alumno” sin mirar el patrón de interacción.

·                     Buscar grandes cambios en vez de microintervenciones.

·                     Analizar demasiado el problema y muy poco la solución.

 

Indicadores de que la asesoría está funcionando

·                     El docente comienza a identificar excepciones sin ser guiado.

·                     Cambia la narrativa: de “es imposible” a “a veces funciona cuando…”.

·                     Las metas se vuelven más concretas.

·                     Se experimentan pequeños cambios en el aula.

·                     Aumenta la sensación de posibilidad y agencia.

 

Conclusión

 

Hasta aquí se han presentado una serie de pautas para la intervención en contextos escolares. Se concluye que en la conversación con los docentes no se requieren grandes transformaciones, sino pequeños movimientos en la interacción, en el lenguaje y en la manera de comprender los problemas.

 

Se sugiere llevar a cabo uno o dos encuentros con la maestra en un formato de entrevista. Las pautas pueden realizarse todas o solo alguna de ellas, en orden o en desorden y con diferentes combinaciones según el propio criterio del asesor. Lo primordial es que con la información recabada puedan diseñar un plan para modificar las pautas problemáticas y aumentar las pautas de solución.

 

Fuentes:

 

Balbi, E. y Artini, A. (2011) Curar la escuela. Herder, Barcelona.

Beyebach, M. y Herrero de Vega, M. (2018) Intervención escolar centrada en soluciones. Herder, Barcelona.

Charles, Ruperto. (2007) Soluciones para parejas y padres. Editorial Cree-Ser, Monterrey.

Cirulnik, Boris (2002) Los patitos feos. Gedisa. Barcelona,

de Shazer, Steve (1995) Claves para la solución en terapia breve. Paidós. Barcelona
Domínguez, Jorge (2008) La terapia breve sistémica en el tratamiento del TDAH. Ediciones CREE-SER. Monterrey, N.L.

Escudero, Valentín (2003) Familia, evaluación e intervención. Editorial CCS. Madrid

Fiorenza, A. y Nardone, G. (2004) La intervención estratégica en los contextos educativos. Herder, Barcelona

García, Felipe. (2013) Terapia sistémica breve. RIL editores, Santiago de Chile.

Micucci, Joseph. (2005) El adolescente en la terapia familiar. Amorrortu editores, Buenos Aires.

Walsh, Froma. (2004) Resiliencia familiar. Estrategias para su fortalecimiento. Buenos Aires. Amorrortu.

Watzlawick, Paul (1992) Cambio. Formación y solución de los problemas humanos. Herder, Barcelona.