En esta entrada se presenta una entrevista realizada
a Emmanuel Garibay a razón de la reciente publicación del “Manual de
actividades lúdicas para la conversación en terapia con niños y sus familias”
en donde se aborda la incursión del juego en el enfoque centrado de soluciones.
En la entrevista se conversa sobre los orígenes del libro, sobre la integración
de lo lúdico en el modelo centrado en soluciones y sobre el papel protagónico
del niño y su familia desde esta perspectiva.
¿Cómo nace Actividades lúdicas para la conversación en
terapia con niños y sus familias?
Nace
de la experiencia clínica abordando problemáticas de infancias. Primero, en la
consulta externa de la clínica de niños y adolescentes en Salme (hospital de
salud mental en Jalisco) y después desde la orientación educativa en un colegio
a nivel primaria y preescolar. Acumulé tantas horas de conversación con niños y
sus familias que deseaba compartir una guía práctica y sencilla de introducir
el juego en el modelo de la terapia breve centrada en soluciones, enfoque en el
que me formé.
¿Qué necesidad en la práctica clínica con niños fue el
punto de partida para este libro?
Los
terapeutas que trabajamos con niños tenemos la necesidad de hacer sesiones de
entrevista con los padres y con los pequeños. Esto nos lleva a tomar decisiones
sobre la programación del tiempo con cada uno de ellos. Algunos terapeutas
destinan más tiempo en el trabajo con los padres que otros que se enfocan más
en el niño. En lo que coincidimos todos es que las conversaciones con los
padres y las que tenemos con los menores son diferentes. Como si estuviéramos
en diferentes universos, desarrollamos diferentes facetas en cada uno de ellos.
El libro parte de la necesidad de encontrar un lenguaje en común para poder
hacer sesiones conjuntas con niños y sus familias, ese lenguaje común es el
juego.
Si tuvieras que explicarlo en pocas palabras, ¿qué ofrece
este libro a terapeutas, orientadores o psicólogos escolares?
El
libro ofrece una guía práctica y sencilla (sin tanto rollo teórico) para
estimular la imaginación del profesional de la salud y atreverse a incluir el
elemento del juego en sus conversaciones clínicas.
¿Qué significa para ti unir “juego”, “conversación” y
“modelo centrado en soluciones” en un mismo texto?
Juego
y conversación están relacionados desde siempre en el ámbito clínico. Conversar
con un niño es aprender a jugar, aprender a hablar en su propio idioma y jugar
en sí mismo es un proceso diagnóstico y terapéutico a la vez. El reto del libro
fue integrar el modelo centrado en soluciones en esta forma lúdica de conversar
en terapia.
Desde tu experiencia, ¿por qué el juego es un lenguaje
privilegiado para trabajar desde el modelo centrado en soluciones con niños?
Considero
que su integración se da de forma natural, orgánica, ya que el enfoque centrado
en soluciones es un enfoque lúdico desde sus orígenes. Me imagino a Insoo
Kimberg, a Steve de Shazer y el equipo de Milwakee como niños “jugando” a la
terapia, explorando y asombrándose de los hallazgos a los que iban llegando.
Además, el enfoque comparte ciertas características con el lenguaje y el
pensamiento infantil: es sencillo, cargado de fantasía (si sucediera un
milagro), optimista y orientado a las soluciones (cómo muchas formas del juego
que tienden a la resolución)
¿En qué se diferencia una “terapia de juego centrada en
soluciones” de otras formas de terapia de juego?
La
principal diferencia es que incluye en la sesión de juego al niño y a su
familia. Los padres participan en las actividades lúdicas con sus hijos. Sin
embargo, el papel del niño es protagónico. Se le toma en cuenta como un
interlocutor confiable y capaz. El niño no sólo puede hablar de sus problemas
por medio del juego sino construir soluciones, liderando a los demás miembros
de la familia.
¿Qué aporta el enfoque centrado en soluciones cuando
trabajamos con problemas infantiles?
Aporta
una mirada optimista, basada en los recursos, lados fuertes y en las cualidades
y talentos de los niños y niñas y sus familias. Es un enfoque que transmite
esperanza en el cambio de las situaciones por las que atraviesan los infantes.
Aporta una mirada que no patologiza al menor ni a la familia, sino que lo
empodera dándole voz y voto dentro de su sistema familiar.
¿Cómo dialogan el juego y las preguntas orientadas a
recursos, excepciones y futuros preferidos?
Los
niños son capaces de hablar de sus recursos, de hecho, les fascina hablar de
sus talentos, cualidades, sus pasatiempos e intereses. Son capaces también de
hablar de las excepciones y de proyectarse a futuro, sin embargo, requieren
ciertos marcadores, ayudas para realizarlo adecuadamente. El juego y la
imaginación son esas ayudas que facilitan a los menores hablar de las
excepciones y proyectar futuros preferidos.
En el libro se enfatiza el trabajo con niños y sus familias. ¿Por qué es clave
incluir a la familia en estas conversaciones lúdicas?
Porque
el niño no es una isla. Tanto sus problemas como sus soluciones los enmarca el
contexto y las relaciones familiares. El enfoque centrado en soluciones se
inscribe dentro de las escuelas colaborativas de terapia. Resulta clave,
entonces, invitar a los miembros de la familia a jugar colaborativamente en las
sesiones de terapia.
¿Cómo puede el juego facilitar conversaciones que a veces
son difíciles para padres y cuidadores?
El
juego es un rompe hielo. Si quieres que la familia se abra en la conversación
ponerlos a jugar los va a relajar y ya relajados van a tener mayor apertura
para conversar de diversos temas incluidos los que los aquejan. Además, el
juego representa una estrategia para eludir las resistencias. ¿A quién le
resulta amenazante jugar? Después de todo, es una experiencia que todos hemos
tenido ya en algún momento de nuestras vidas.
¿Cómo están pensadas las actividades del libro: como
técnicas, como invitaciones o como conversaciones abiertas?
Las
actividades son recursos a veces disparadores de conversaciones y otras veces
son andamiajes que ayudan al niño y a sus familiares a lograr un cambio o un
aprendizaje significativo con respecto a la queja y a las soluciones. Las
actividades invitan al juego, a usar la imaginación y a divertirse en el
espacio terapéutico.
¿Qué tipo de problemas infantiles pueden abordarse desde
estas actividades?
Con
este enfoque se pueden abordar problemáticas diversas. Se requiere sobre todo
de la convicción del terapeuta de que tanto el niño como su familia cuentan con
los recursos suficientes para comenzar a solucionarlos. El juego revela esos
recursos y les permite a los miembros de las familias ensayar soluciones y
nuevas formas de relacionarse.
¿Necesita el terapeuta mucha experiencia para aplicar estas
propuestas o también es un libro accesible para quienes se están formando?
El
libro está pensado para que, aún los terapeutas con poca experiencia lo puedan
entender. Las actividades se basan en juegos clásicos infantiles que casi todos
conocemos. La propuesta didáctica es ayudar al profesional a identificar las
diferentes etapas del proceso terapéutico (que son comunes en la mayoría de los
enfoques) y las posibilidades de actividades lúdicas de acuerdo al objetivo de
la fase. El terapeuta experimentado
encontrará el timing para cada una de las propuestas de actividades, mientras
que los principiantes se beneficiarán con los mapas que ofrece el libro.
¿Podrías compartir algún ejemplo de cómo una actividad
lúdica puede abrir una conversación diferente en sesión?
En
una ocasión, le pedí a un niño de 11 años que acudía a consulta con su madre y
hermanos pequeños que dibujará en el pizarrón del consultorio a su familia. Se
trataba de una familia reconstituida en proceso de adaptación. Mientras los
dibujaba me platicaba de cada uno de los miembros del sistema, de lo que hacen
y de sus cualidades. Al finalizar su mamá lo observó y fue inevitable para ella
reflexionar sobre el dibujo. En su análisis daba cuenta que el menor se
percibía distanciado de los demás miembros de la familia. Le pedí a la madre y
a los hermanos que se integraran a la actividad y que juntos dibujarán a la
familia en un futuro en donde el menor se sintiera más integrado.
Para terminar, ¿Qué aportación hace esta guía al campo del
modelo centrado en soluciones?
Creo
que su aporte tiene que ver en que realiza un puente entre el juego como herramienta
de comunicación con el niño y su familia y el modelo centrado en soluciones.
Además de proponer un mapa para incluir las actividades en el proceso
terapéutico. Es ante todo un pequeño aporte, pero considero que de pequeños
aportes en pequeños aportes podemos lograr adaptar el modelo centrado en soluciones a las
realidades de México y de toda América Latina.


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