viernes, 27 de febrero de 2026

Terapia de Juego centrada en soluciones: Entrevista a Emmanuel Garibay



En esta entrada se presenta una entrevista realizada a Emmanuel Garibay a razón de la reciente publicación del “Manual de actividades lúdicas para la conversación en terapia con niños y sus familias” en donde se aborda la incursión del juego en el enfoque centrado de soluciones. En la entrevista se conversa sobre los orígenes del libro, sobre la integración de lo lúdico en el modelo centrado en soluciones y sobre el papel protagónico del niño y su familia desde esta perspectiva. 

¿Cómo nace Actividades lúdicas para la conversación en terapia con niños y sus familias?

 

Nace de la experiencia clínica abordando problemáticas de infancias. Primero, en la consulta externa de la clínica de niños y adolescentes en Salme (hospital de salud mental en Jalisco) y después desde la orientación educativa en un colegio a nivel primaria y preescolar. Acumulé tantas horas de conversación con niños y sus familias que deseaba compartir una guía práctica y sencilla de introducir el juego en el modelo de la terapia breve centrada en soluciones, enfoque en el que me formé.

 

¿Qué necesidad en la práctica clínica con niños fue el punto de partida para este libro?

 

Los terapeutas que trabajamos con niños tenemos la necesidad de hacer sesiones de entrevista con los padres y con los pequeños. Esto nos lleva a tomar decisiones sobre la programación del tiempo con cada uno de ellos. Algunos terapeutas destinan más tiempo en el trabajo con los padres que otros que se enfocan más en el niño. En lo que coincidimos todos es que las conversaciones con los padres y las que tenemos con los menores son diferentes. Como si estuviéramos en diferentes universos, desarrollamos diferentes facetas en cada uno de ellos. El libro parte de la necesidad de encontrar un lenguaje en común para poder hacer sesiones conjuntas con niños y sus familias, ese lenguaje común es el juego.

 

Si tuvieras que explicarlo en pocas palabras, ¿qué ofrece este libro a terapeutas, orientadores o psicólogos escolares?

 

El libro ofrece una guía práctica y sencilla (sin tanto rollo teórico) para estimular la imaginación del profesional de la salud y atreverse a incluir el elemento del juego en sus conversaciones clínicas.

 

¿Qué significa para ti unir “juego”, “conversación” y “modelo centrado en soluciones” en un mismo texto?

 

Juego y conversación están relacionados desde siempre en el ámbito clínico. Conversar con un niño es aprender a jugar, aprender a hablar en su propio idioma y jugar en sí mismo es un proceso diagnóstico y terapéutico a la vez. El reto del libro fue integrar el modelo centrado en soluciones en esta forma lúdica de conversar en terapia.

 

Desde tu experiencia, ¿por qué el juego es un lenguaje privilegiado para trabajar desde el modelo centrado en soluciones con niños?

 

Considero que su integración se da de forma natural, orgánica, ya que el enfoque centrado en soluciones es un enfoque lúdico desde sus orígenes. Me imagino a Insoo Kimberg, a Steve de Shazer y el equipo de Milwakee como niños “jugando” a la terapia, explorando y asombrándose de los hallazgos a los que iban llegando. Además, el enfoque comparte ciertas características con el lenguaje y el pensamiento infantil: es sencillo, cargado de fantasía (si sucediera un milagro), optimista y orientado a las soluciones (cómo muchas formas del juego que tienden a la resolución)      

 

¿En qué se diferencia una “terapia de juego centrada en soluciones” de otras formas de terapia de juego?

 

La principal diferencia es que incluye en la sesión de juego al niño y a su familia. Los padres participan en las actividades lúdicas con sus hijos. Sin embargo, el papel del niño es protagónico. Se le toma en cuenta como un interlocutor confiable y capaz. El niño no sólo puede hablar de sus problemas por medio del juego sino construir soluciones, liderando a los demás miembros de la familia.

 

¿Qué aporta el enfoque centrado en soluciones cuando trabajamos con problemas infantiles?

 

Aporta una mirada optimista, basada en los recursos, lados fuertes y en las cualidades y talentos de los niños y niñas y sus familias. Es un enfoque que transmite esperanza en el cambio de las situaciones por las que atraviesan los infantes. Aporta una mirada que no patologiza al menor ni a la familia, sino que lo empodera dándole voz y voto dentro de su sistema familiar.

 

¿Cómo dialogan el juego y las preguntas orientadas a recursos, excepciones y futuros preferidos?

 

Los niños son capaces de hablar de sus recursos, de hecho, les fascina hablar de sus talentos, cualidades, sus pasatiempos e intereses. Son capaces también de hablar de las excepciones y de proyectarse a futuro, sin embargo, requieren ciertos marcadores, ayudas para realizarlo adecuadamente. El juego y la imaginación son esas ayudas que facilitan a los menores hablar de las excepciones y proyectar futuros preferidos.  

 

En el libro se enfatiza el trabajo con niños y sus familias. ¿Por qué es clave incluir a la familia en estas conversaciones lúdicas?

 

Porque el niño no es una isla. Tanto sus problemas como sus soluciones los enmarca el contexto y las relaciones familiares. El enfoque centrado en soluciones se inscribe dentro de las escuelas colaborativas de terapia. Resulta clave, entonces, invitar a los miembros de la familia a jugar colaborativamente en las sesiones de terapia.

 

¿Cómo puede el juego facilitar conversaciones que a veces son difíciles para padres y cuidadores?

 

El juego es un rompe hielo. Si quieres que la familia se abra en la conversación ponerlos a jugar los va a relajar y ya relajados van a tener mayor apertura para conversar de diversos temas incluidos los que los aquejan. Además, el juego representa una estrategia para eludir las resistencias. ¿A quién le resulta amenazante jugar? Después de todo, es una experiencia que todos hemos tenido ya en algún momento de nuestras vidas.

 

¿Cómo están pensadas las actividades del libro: como técnicas, como invitaciones o como conversaciones abiertas?

 

Las actividades son recursos a veces disparadores de conversaciones y otras veces son andamiajes que ayudan al niño y a sus familiares a lograr un cambio o un aprendizaje significativo con respecto a la queja y a las soluciones. Las actividades invitan al juego, a usar la imaginación y a divertirse en el espacio terapéutico.

 

¿Qué tipo de problemas infantiles pueden abordarse desde estas actividades?

 

Con este enfoque se pueden abordar problemáticas diversas. Se requiere sobre todo de la convicción del terapeuta de que tanto el niño como su familia cuentan con los recursos suficientes para comenzar a solucionarlos. El juego revela esos recursos y les permite a los miembros de las familias ensayar soluciones y nuevas formas de relacionarse. 

 

¿Necesita el terapeuta mucha experiencia para aplicar estas propuestas o también es un libro accesible para quienes se están formando?

 

El libro está pensado para que, aún los terapeutas con poca experiencia lo puedan entender. Las actividades se basan en juegos clásicos infantiles que casi todos conocemos. La propuesta didáctica es ayudar al profesional a identificar las diferentes etapas del proceso terapéutico (que son comunes en la mayoría de los enfoques) y las posibilidades de actividades lúdicas de acuerdo al objetivo de la fase.  El terapeuta experimentado encontrará el timing para cada una de las propuestas de actividades, mientras que los principiantes se beneficiarán con los mapas que ofrece el libro.  

 

¿Podrías compartir algún ejemplo de cómo una actividad lúdica puede abrir una conversación diferente en sesión?

 

En una ocasión, le pedí a un niño de 11 años que acudía a consulta con su madre y hermanos pequeños que dibujará en el pizarrón del consultorio a su familia. Se trataba de una familia reconstituida en proceso de adaptación. Mientras los dibujaba me platicaba de cada uno de los miembros del sistema, de lo que hacen y de sus cualidades. Al finalizar su mamá lo observó y fue inevitable para ella reflexionar sobre el dibujo. En su análisis daba cuenta que el menor se percibía distanciado de los demás miembros de la familia. Le pedí a la madre y a los hermanos que se integraran a la actividad y que juntos dibujarán a la familia en un futuro en donde el menor se sintiera más integrado.

Para terminar, ¿Qué aportación hace esta guía al campo del modelo centrado en soluciones?

 

Creo que su aporte tiene que ver en que realiza un puente entre el juego como herramienta de comunicación con el niño y su familia y el modelo centrado en soluciones. Además de proponer un mapa para incluir las actividades en el proceso terapéutico. Es ante todo un pequeño aporte, pero considero que de pequeños aportes en pequeños aportes podemos lograr adaptar el modelo centrado en soluciones a las realidades de México y de toda América Latina.  






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